Desde el precioso escenario montado en la Plaza Andrés de Lorenzo Cáceres con una vista de quitar el aliento, hasta la omnipresencia del padre Teide y la energía de un Drago milenario, todo añadía un aura místico y onírico al evento. La amabilidad de todos los presentes, técnicos, organizadores y público en general nos hizo a nosotros músicos y a nuestra música sentirnos realmente bienvenidos en su tierra.
Éramos seis en el escenario, pues, además de Samuel Pérez, Ronny Vasquez, Albert Anguela en el bajo y 'El Búho' en los vientos, Juan Luis Pérez, el hermano pequeño de nuestro Samuel, se sumó a la bati-percu de Ronny con sus congas y su pandero, coronando una actuación llena de emoción, por lo menos para nosotros.
Después del concierto nos relajamos en la plaza bebiendo Dorada, vino de Icod y charlando con nuevos amigos a la luz de la luna y al son del siguiente grupo, Bilongo.
El resto del fin de semana nos dedicamos a conocer algo de la isla, a tocar y a bañarnos en el mar. El domingo parecía que habíamos estado toda una semana de vacaciones, tal era la buena energía que traíamos a Madrid junto a nuestros instrumentos.
Gracias Berta, Diego, Juan Luis, Víctor, Mari, Hector, Juan 'El Mosco' Carlos, Gustavo, Mario, el ayuntamiento y a todos que nos recibieron e hicieron posible este viaje. Gracias Icod y hasta la próxima, que esperamos que sea pronto.
El Drago milenario El escenario

