
Algunos creen en el fin de la história. Sin dialéctica, no hay sentido talves. Pero no hay razón que seamos apenas simples terminales de información-consumo. Somos el momento, el motivo, tenemos la retórica. Haremos lo posible.
Nunca la história permitió que hubiera una interconexión de distancias, sin la influencia del tiempo. Ese contexto que nos conecta es el mismo que nos protege, de terceros y de nosotros mismos. El internet no es nada más que el proprio ambiente real en que existimos, entonces lo tomaremos por asalto.
A lo largo de la desconstrucción latinoamericana, la compleja cultura dejó de llenar su propio e infinito tamaño, para dar lugar a anfitriones del saber. Lo que resta es parte de ese punto de vista. Normalmente es la del vencedor que se vendió al domínio. Es un recorte fácil e instalado de lo que somos.
No intentaremos dar nombres. No tenemos que encontrar respuestas. Tenemos que aprender a preguntar.
Propongo registrar nuestra visión sobre lo que nos rodea. Sin control. A como dé lugar. Este acaso permisivo es aceptable. No hay ningún objetivo a más que nuestras vidas.
Hay más de lo que podemos dar. Hay más de lo que realmente creemos saber sobre nosotros mismos. Por eso, juntaremos pedazos de lo que somos. Habrá un montón de recortes binários. Nuestra identidad es la semiosis cultural de nuestra vida. Solo que antes tenia dueño. Ahora ella podrá ser nuestra. Solo basta participar. Cuenta al mundo, tu mundo. Mirate, y descubre de que estas hecho.