Personaje complejo, artista excepcionalmente dotado, apasionante y desconcertante, misterioso y familiar a la vez, Berna es, con mucho, el autor de canciones más difícil de
analizar: carecemos de precisión a propósito del hombre y su obra. Hay que confesar
que tanto una como otra no nos ayudan en absoluto: los frecuentes cambios observados en su actitud, en su estilo y en su inspiración, en una especie de “autocrítica permante”; las declaraciones más o menos lacónicas o equívocas que tiene por costumbre hacer en sus entrevistas, las pasiones y polémicas que ha desatado entre los oyentes, los críticos y otros cantantes. ¿Genio o impostor? ¿Traidor o profeta? ¿Investigador o mistificador? ¿O quizás todo a la vez?; su capacidad para desconcertar tanto a sus partidarios como a sus detractores. Divertidos o dolorosos, no importa, son otros tantos síntomas de un artista en mayúsculas. Y se aprecie o no su obra, uno se siente obligado a reconocer, primero, un talento inmensamente original, y después, una gran personalidad........................................................................................................
....................................................................................................................
....................................................................................................... Berna siempre fue un niño inquieto y despierto que empleaba gran parte de su tiempo dibujando y escuchando música; pero no fue hasta los doce años cuando inicio sus estudios de órgano motivado por la reciente movida madrileña y la incipiente new wave británica. El primer grupo no se hizo esperar y fue con un par de amigos del colegio que soñaban con subirse a un escenario con los que más tarde formaría su primera y homónima banda "CONFLICTO NOCTURNO". Con ella y a pesar de la manifiesta juventud de sus componentes (Charli Baute, Joan Allgaier, Michel Hoffman y Berna), estos jóvenes adolescentes dejaron de pasar desapercibidos y se convirtieron en un claro exponente de la escena post-punk Tinerfeña. Su corta pero intensa vida dejó huella en los oídos y las retinas del público canario, además de plantar los cimientos de lo que más tarde se convertiría en una refrescante "Nueva Ola Canaria".
Tras la disolusión de "CONFLICTO NOCTURNO"(1990), fué junto a Isidoro Rodríguez, al que conocía desde niño y con el que compartía universos paralelos, con el que formó una de las bandas que marcarían el curso de la música de vanguardia en las islas y con la que poco despúes iniciaría su aventura madrileña. "MALAS ARTES" (Siddarttha, Linares, I.Rodríguez, J.Zamora "Manes" y Berna) tuvo una vida fructífera y de gran repercusión en la escena Tinerfeña. Su estilo, mezcla de rock sinfónico, glam y rock gótico aderezado con una puesta en escena cuidada hasta el mínimo detalle les llevó a ser uno de los grupos abanderados por el productor Gustavo Montesano (Heroes del Silencio) y no tardaron en abandonar la isla animados por un inesperado concierto en Madrid (Fiestas de San Isidro 92 junto a Antonio Vega y Los Secretos) que cambiaría definitivamente sus vidas y el rumbo de la banda.
Una vez instalados en Madrid, la banda se convirtió en poco tiempo en un referente indispensable en la escena de ese entónces y su evolución cada vez más transgresora les otorgó el calificativo de inclasificables. No obstante, fue esta búsqueda inquieta y perturbadora la que les convertiría en objeto de deseo y al mismo tiempo de escarnio - las discográficas insistían en suavizar su contenido para hacerlo más asequible - . En fin, lo de siempre. Por supuesto, el grupo siempre se negó a edulcorar su propuesta y después de tres años y medio de intenso trabajo junto a míticos e inolvidables conciertos, MALAS ARTES se disolvió y sus componentes decidieron regresar a Tenerife en busca de nuevos estímulos.
Inmediatamente después, Berna volvió a formar otra banda junto a dos amigos con los que ya había compartido escenario años atrás y que venían también de otros grupos conocidos (Charli Baute y Mingo Ojeda "Altraste"). La banda, un trío de power pop altamente contagioso que mezclaba el inminente mundo del grunge, el punk y el pop indie americano comenzó sus andaduras bajo el nombre de "MAMACRACK" . Después un año haciendo conciertos en Tenerife el grupo decidió trasladarse de nuevo a Madrid para probar suerte. Esta vez los astros estarían de su parte. Una vez allí, cambiaron el nombre de "MAMACRACK" por el de "PRIMATE". Dos años de conciertos por todo el circuito madrileño bastó para convertir a la banda en una de las más significativas de la escena de la capital. Asiduos a locales como Siroco o Sala Maravillas y por supuesto, entregados en cuerpo y alma a un estilo de vida propio del beatnik más indeseable; hicieron de su discurso una propuesta musical auténtica, fresca y desgarradora que levantó algunas ampollas y no dejó indiferente a nadie. Por supuesto, el disco no se hizo esperar y en el año 98 publicaron su primer y único trabajo editado hasta la fecha: "Un mensaje eléctrico" (Polydor/polygram). PRIMATE significó un punto y aparte para este joven cantante y compositor, ya que fue con este trío de ases con el que pisó los escenarios y festivales de casi todo el país, con el que bajo a los infiernos y con el que nos dejó una colección de canciones que han sabido envejecer con el paso del tiempo..
No así - y debido en parte a las tensiones internas y la mala política de la discográfica - el grupo se separó definitivamente a principios del año 2000 y quedó entre bastidores un segundo disco que nunca vio la luz. Se rumorea que los componentes y los propietarios del master están llegando a un acuerdo para publicarlo y así dejar zanjada una vieja deuda (PRIMATE/ "En el aire" 2000). No hay mal que por bien no venga!
Recuperarse de entre las cenizas no fue nada fácil y poco después Berna se dejó oir de nuevo al ganar con otros dos excéntricos músicos ("Ziclope" y Carlos Ortega "Zürich") el concurso de IMAGINAROCK 2000 bajo el nombre de "FLESH". Esta banda tendría también una escasa pero intensa vida, ya que poco después sus integrantes decidieron tomar rumbos diferentes. El único single publicado que se conoce es "Un hueco en la pared"(SGAE 2000), con el que además se ganaron el beneplácito de la prensa especializada (RNE 3). Durante ese pequeño paréntesis, Berna Acosta se embarca en una nueva aventura con dos amigos y veteranos de la música rock( Javier Escudero "Scudhero" y Miguel A. Castillo "Vermouth") participando en un proyecto de pop electrónico con el que finalmente publicarían dos discos ("Vermouth" y "Mundo Perfecto" CDPool Music). Las actuaciones con VERMOUTH fueron muy contadas, aunque participaron en algunos de los festivales más importantes del país como METROROCK. Eso sí, no hay lugar a dudas de que eran altamente contagiosas. Los singles "El Reverso Tenebroso" o " Al fin llegó la lluvia" llegaron a sonar en todas las radios universitarias y se convirtieron en las canciones estrella de la banda. Mientras tanto, en un pequeño estudio instalado en una austera habitación del barrio de Malasaña, Berna trabaja sin descanso día y noche, moldeando y destripando toda su imaginería sonora para dar forma a un fructífero e interesantísimo proyecto en solitario. Con canciones que hoy por hoy forman parte de la conciencia universal de nuestro tiempo y donde la poesía suburbana de sus letras se hacen indispensables para todo aquel que quiera descubrir los claroscuros del ser humano.
Prueba de ello es el single "Ecos" que populizaría la cantante LUZ CASAL en sus discos
"Secilla Alegría" y "Pequeños, medianos y grandes éxitos"; que además de ser un sutil homenaje a las víctimas del trágico suceso del 11 M, describe la experiencia del propio autor en subsuelo urbano. El tema, tocó la fibra sensible del oyente traspasando fronteras y convirtiéndose en nº1 en Méjico y Francia (existe una versión adaptada al francés); consolidando así a este carismático compositor como uno de los más importantes y originales de la última década pese a su carácter enigmático e independiente.
A la espera de su primer trabajo en solitario es oportuno decir, que de momento existen tres canciones publicadas como BERNA: "El espíritu del bulevar"(Makenzie records), "Las cosas de otro color" y "Bajo Tierra" (EMI). La primera pertenece a un disco que viene a ser una muestra del Festival de músicas alternativas de Canarias.
Y las otras dos pertenecen a un disco recopilatorio cuya intención era mostrar los nuevos compositores que estaban emergiendo en el campo de la música en español y que recorrían los cafés de Madrid a golpe de bombo y platillo. El segundo disco recopilatorio, aunque no destaca por su homogeneidad (hay demasiados estilos entremezclados y algunos de los artistas que participan suenan poco creíbles) nos muestra a un BERNA maduro, único, magistral e intemporal; deshuesando un estilo cercano, profundamente sensible y al mismo tiempo tremendamente enigmático e impredecible. Además, fue en este disco ("El búho real/Nueve artistas nuevos" EMI 2004) donde empezó también su faceta como productor artístico reconocido (persuadió a la discográfica para producirse a sí mismo y los resultados dejaron boquiabiertos a más de un escéptico). Es evidente que su estilo e inspiración no entran dentro de los cánones exigidos por las discográficas, tanto si son indies como si son multis; y es esa postura anárquica la que lo convierte en un artista en cierto modo "maldito". Si tenemos en cuenta su larga trayectoria y la enorme influencia que ha ejercido en otros músicos o compositores, outsiders, buscavidas y demás almas solitarias sin llegar tan siquiera a publicar todos sus trabajos, llegaríamos a la conclusión de que algo así sucede más bien pocas veces, y que detrás del músico, hay un poeta, y dentro del poeta, un gran comunicador . Si no, juzguen ustedes mismos!
En el 2009 saldrá a la luz su esperado album "El espíritu del bulevar".
|