Nacido a la medianoche del 12 de Septiembre de 1982 en la pequeña Esperanza de una vasta Santa Fe, criado en la turbulenta Ciudad de Buenos Aires y arrastrado, por un incontenible deseo de andar y conocer, a diversos lugares del país y limítrofes, Bonvin busca desde niño algo que lleva dentro y que sobre todo descansa: el arte.
A la temprana edad de doce años escribió su primer poema titulado “Mascotas de Nadie”, inspirado por la eterna hermandad de un puñado de perros callejeros que día tras día se cruzaba en su camino a la escuela. Pronto comenzaría a leer con fervor, podría decirse con fanatismo, todo libro que, por destino o casualidad, cayera en sus manos.
Años de lectura y estudio de las formas literarias en su cuarto acabaron de cincelar la figura del escritor, que hasta el 2002 sólo compuso un puñado de versos, pero que desde entonces se desenvuelve cómodamente en los cauces de la prosa, abandonando la poesía tras el rastro de un cuento. Sus historias han sido publicadas en diversos diarios, revistas y sitios virtuales.
A fines del 2005, hastiado de tanto palabrerío y del constante silencio del lectoescritor Bonvin decide estrechar al Arte ambas manos, tomando parte en la música, amor que hasta hoy en día es tan poderoso como el primero.
En el 2007 sería parte del movimiento de artistas que habitaban o concurrían a la Casa Rosa, del cual surgiría la banda Siddhartha Spiritual Project, liderado y creado por Fernando Van Lacke, con la cual darían varios conciertos en la Capital y en los alrededores y la costa bonaerense.
En octubre de ese mismo año atravezarían la Argentina, junto con Van Lacke, comenzando una veloz pero tranquila carrera hacia el sur de Brasil. De aquel dúo surgió una folclórica aventura que los llevó a recorrer con la música lugares tan diferentes como Paso de los Libres (Corrientes), Uruguayana (Brasil), Puerto Iguazú (Misiones) o Foz do Iguazú (Brasil).
Más adelante aún, con un renovado Siddhartha pero aún conservando sus dos pilares fundamentales –Eric Thiemer en saxofón y el mismísimo Fernando Van Lacke en guitarra y voz- la banda recorrería entonces cada rincón del arrabal porteño escupiendo melodías, armonizando el caos. Período en el cual Bonvin retomaría sus continuos viajes entre Buenos Aires, Mar del Plata y Puerto Iguazú, sin olvidar las esporádicas visitas a su queria Esperanza.
De aquellos viajes conserva aún hoy la amistad de unos pocos pero valiosos personajes del ambiente artístico argentino. Cabe mencionar el dúo conformado con el director coral y pianista Fernando Roldán, de Usuahia, en Pto. Iguazú, dúo que por momentos mutaba en trío, incluso en cuarteto, antes de volver a dividirse. Esta vez, al tango y lo andino, sumáronse las melodías bachianas.
A participado en diversas presentaciones en vivo con diversas bandas de diversos estilos, en Septiembre del 2009 grabó para la musicalización del documental “” y, día tras día, hace presentaciones donde hay un espacio para el arte, ya sean hoteles, restoranes, plazas, parques o la calle misma.
El 2009 llegó con un libro bajo el brazo y con el jazz zumbando en sus oídos y “La Noche del Día”, como se titula su primer libro, apareció en Mar del Plata en Marzo y desde Julio ya está a la venta en Buenos Aires la segunda edición, ediciones ambas del autor.
Recientemente, el artista ha fundado el Movimiento Artístico Latinoamericano, más conocido como “el MAL”, con el cual propone una unión más estrecha entre los artistas latinos y del mundo, y así devolver al Arte toda la fuerza, riqueza y belleza que ha perdido en estos últimos años.