Hace ya más de un año que secuestraron a
Jorge Julio López,
un testigo clave en el juicio contra el
comisario genocida argentino
Miguel Etchetcolatz. Asociaciones, organizaciones,
y ciudadanas/os de
toda la comunidad internacional,
que hemos vivido tan cercanamente el
desgarro por los 30.000 desaparecidos,
como también con los avances de
la justicia que después de tantos años
comienzan a alcanzarse por la
lucha inclaudicable de los organismos de derechos humanos.
Contra la impotencia que la impunidad de los criminales y sus
cómplices:
las patotas de la Policía Bonaerense y de la derecha
fascista,
pretenden paralizarnos, nos solidarizamos con todas/os
aquellas/os que reciben amenazas telefónicas,
escritas, agresiones e
incluso detenciones, que ponen en evidencia la permanencia
del aparato
represivo de la dictadura en muchos estamentos del estado argentino.
Repudiamos las dudas y confusiones con que pretendieron
ensombrecer
a un compañero de 76 años que vuelve a pasar por
el mismo
tormento de hace 30 años.
Es por ello que nos sumamos al pedido que:
- el gobierno nacional
argentino y a los provinciales ordenen la
inmediata remoción de todos aquellos, militares,
policías y civiles,
que cumplieron funciones en los campos de concentración y
centrales de
inteligencia de la dictadura.
- el Poder Judicial y al Ministerio Público Fiscal
remueva de sus cargos a los jueces y fiscales cómplices de
la dictadura
- al gobierno argentino y al Poder Legislativo la inmediata
nulidad de los indultos a los genocidas
- al Poder Judicial el juicio y castigo en cárcel
común a todos los represores por todos los
compañeros.
- al gobierno argentinol la Aparición con Vida YA
de Julio López y el castigo a los culpables.