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Fabricio Alvarado incursiona en la música cristiana en octubre del 2003.
Su primera producción, llamada “Tu amor es todo” fue el trampolín que Dios usó para abrirle las puertas de muchas ciudades, que a la vez, querían conocer su testimonio, pues en lo secular, en Costa Rica, Fabricio es conocido por su trabajo desde 1999 como reportero y presentador de uno de los noticiarios más importantes de su país, Noticias Repretel (www.repretel.com).
Trabajar en televisión ha sido un gancho que Dios ha utilizado para que Fabricio Alvarado visite muchas comunidades, llevando no sólo las canciones que El ha inspirado en su corazón, sino también la Palabra viva de Dios.
Su música suena fuerte en las emisoras cristianas costarricenses y la proyección es que a partir del 2009 todo Latinoamérica conozca y reciba bendición a través de la música que Dios ha puesto en el corazón de Fabricio, pues en su mayoría, las canciones son de su autoría.
“Tu amor es todo” ha sido ampliamente aceptado en el pueblo cristiano, y sus canciones ya ocuparon lugares de privilegio en todas las emisoras cristianas de su país.
Ya Fabricio Alvarado trabaja en su segunda producción, que llevará por nombre “Metamorfosis”.
Los primeros sencillos de este material, llamados “Con Tremendas Cosas”, “Hecho Está” y “Tengo un Dios” actualmente impactan y ministran a quienes los escuchan.
El 7 de julio del 2007 Fabricio se unió a su ayuda idónea, Laura Moscoa, con quien comparte una linda vida matrimonial, y a la vez, un ministerio que se complementa a la perfección de Dios, pues Laura es ministra de danza, y aparece en varios de los videos de su esposo.
Actualmente el ministerio Metamorfosis está bajo cobertura profética y apostólica.
“Llegar a ser uno de esos adoradores que Dios anda buscando, no es cosa fácil, pues no se trata de cantar o tocar un instrumento, se trata de que el Espíritu y la Verdad moren dentro de ti, se trata de vivir para El y de que cada minuto de tu vida haya tal comunión con Dios, que El dedique cada minuto de su vida en contemplarte y gozarse en tu adoración, es decir, en cada cosa que haces”.
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