|
LAS COSAS, BUENOS AIRES (2006- ?) INTEGRANTES: Batería: Blas Finger / Guitarras: Pablo Gallardo y Pablito Acosta / Bajo: Pablo Yedro // PIANO INVITADO: Agustín Insausti // Diseño: Sofía Durrieu
Apunte sobre la producción del disco “ Las Cosas”:
La motivación para ir a Estudio Casa Frida, aparte de registrar canciones que inventamos en un año tocando juntos, era hacer una grabación documental. Documental en el sentido de registrar no solo los sonidos que emitíamos con nuestros instrumentos sino también todo aquello que se despliega en una sala en el momento en el que cierto número de personas ejecutan una pieza. Un estado de concentración, de dispersión ensimismamiento, coordinación, silencio, horror, miedo, alegría… Más allá de comodidades técnicas o posibilidades que nos brindaba el estudio para trabajar en el modo en que nosotros queríamos y podíamos, era indispensable que la música sea ejecutada en vivo, tocando todos a la vez siendo grabados.
El estudio presenta la siguiente característica que lo hace especial: es un espacio desconocido, en el cual uno se siente ajeno (no es la propia sala donde se ensaya, no es la casa de uno, donde se compone, etc. ) pero a la vez suelto y contenido (es un lugar dispuesto y pensado para hacer eso: grabar o registrar lo que se tramo durante tanto o tan poco tiempo). Lleva a la experiencia de distanciarse de la (propia) música, ayuda a direccionar y darle sentido a un trabajo más de puertas adentro, clarificar, despejar, llevar a cabo un plan, una idea. Luego, sentir que uno se despoja de algo que con el tiempo puede tornarse denso o pesado emocionalmente. A veces la música puede terminar acarreando significados estériles o depósitos emocionales pesados. Las canciones queman las manos. La música perdida duele. Canciones no grabadas pueden ser piedras en el corazón.
Así como el concierto en vivo brinda una medida sobre el estado o momento de maduración musical de uno y de la música, el registro o la grabación pareciera ser una experiencia de exposición absoluta (en la que uno va a ejecutar finalmente) como si un micrófono contuviese un vacío que queda en nuestras manos devorándonos.
La grabación exige y propone musicalmente y más…
Todo un trabajo que consiste en ensayar, discutir, viajar, tocar y tocar, armar-desarmar, diseñar, mostrar, ensayar, etc (porque todo eso es tocar) encuentra un reposo esencial en el registro. Ni fin, ni llegada, puesto que grabar no es dar por acabada una pieza sino mostrar una versión de ella que uno elija como quizás aquella que más se ajusta a lo que se quiere decir. El trabajo en estudio implica un grado de vinculación con la música tan profundo y privado como aquella experiencia que disparó un motivo musical o una idea o una fuente de creación o inspiración. Grabar no es distinto a crear. Se vincula uno con un sonido en “estado puro”, si es que existe algo así, que conduce a un modo de trabajo y a una visión más objetivas y generales y, al mismo tiempo, más refinada e intima.
Perderse en la experiencia de la escucha, (o todo lo que a cada uno atraviesa cuando escucha música, o cómo cada uno la utilice o para qué la utilice, o cómo la música nos atraviese) nos motivó, como creadores de música o de momentos musicales y escuchas de música a grabar de modo que el registro conserve cierto “espíritu” merodeante, cierta mística, que no es más que aquel que se presenta y se despliega en el momento de tocar sin un para qué, sin un porqué, sin finalidad, o que encuentra fuente en algo indecible.
Se crea en la sala, se crea en casa, en la cama o en la pieza, pero es excelente la distancia que propone un lugar que uno elige para grabar. Es hermoso ir, conocer el lugar e imaginar la música siendo tocada y grabada como se planeo, sentir que uno puede sonar ahí, tener una visión. Y también es hermoso todo lo que dan los lugares y las personas, todo eso que va a aparecer, todo eso inesperado a lo que están abiertos los micrófonos y los músicos, todo lo sorprendente e inesperado que se capte en la grabación.
Por otro lado, ante una incipiente degradación y muerte del objeto-disco y de la alta fidelidad en el registro, hemos aprendido algo aquellos que disfrutamos de la música: los discos se graban en un estudio y tienen tapa y queremos tenerlos en la mano, verlos y pasárnoslos y que ocupen lugar. Esta es una forma de hacer discos, no es la única ni es una verdad, pero es la que nos gusta.
*****************************************************************
RESEÑAS:

www.viajeroinmovil.com
Catalogo Cordlesswire: http://www.deremate-inc.com/CORDLESSWIRE
|