Hola thanks, gracias ..of your visit ... I will travel in Spain as soon as I can to visit some friends and.. spacefriends...so I hope to meet you then ! keep contact and have a nice summer with much love ! Peace léa
Gracias Lee ! bienvenue, welcome ! Nice page ! I hope to travel back in Spain some day... keep in touch ! Léa Lucille musicienne chanteuse, poète et auteure...
Hiya - www. novel-storm. com is live and what would it be without my myspace friends - truthfully a lot smaller. Please now register, it is absolutely FREE and we have some fantastic authors already. Upload your pic for use on the forum and also use the forum to see where I post all the new material and PLZ leave feedback for the authors - they want to know what you think. If anyone wants the radio interview for BBC ESSEX with Xanthe Bearman then let me know and I'll post you a copy!
Kindest regards Matt Townsend Director of Novel-storm Ltd.
Cuanta fé, efervescencia de sanadarora esperanza, que a gustito se está en tu página, adolescente, compañero, me alegro de contarte entre..., de contarte. Te dejo un poema..., que celebra una de nuestras pasiones comunes, a España, a la mujer española...
Mastina.
“Voy a hacer de ti un verso, para llevarte tatuada por todo mi cuerpo”
Acaríciame la espalda a la vez que muerdes la yugular, hiere bien y déjala correr, caliente y espesa, como la naturaleza malvada de tu voluntad animal se derrama salada y mojada entre tus piernas al verme, maldita mujer maldita esfinge, un bocado de tus muñecas por uno de mi femural, alimentándonos de sudores y enfermedades, manteniéndonos propios internos únicos en el ejercicio marcial de un ejército que se reagrupa y contraataca a balloneta indiscreta contra todo ser humano enemigo, ¡somos batalla!. Muerde mastina española carnívora devoradora de imperios, ¡arráncame la carne!.
María Esperanza entró al parque por el camino de ladrillos que llevaba hasta el lago entre sombras de arboles y torcía justamente al llegar a la orilla chocando contra la luz de los reflectores, las espaldas todas negras de la gente que miraba deslizarse las lanchas con banderines y música, los danzarines en la isla artificial. Estaba cansada y los tacones, tan altos como nunca los había usado, le hacían arder un dolor como una herida en los tendones de los tobillos. Se detuvo; pero no era ahí, sentía sin saber por qué, que no era y además tenía miedo de aquellas caras absortas, graves o sonrientes, miedo porque eran caras tan semejantes a la suya misma bajo la violenta, blanca, roja y negra pintura con que la había cubierto, miedo de que las caras miraran comprendiendo su fraternidad y la miraran en seguida con odio por estar haciendo algo que no debía hacerse cuando se tenía una cara así, cuando se la había tenido, unas pocas horas antes, sin pintura y limpia frente al espejo, luminosa, alegre, con el cabello goteando agua y sin vergüenza.