|
Sensaciones de climas, texturas, temperaturas, como pinturas o ventanas que llevan a otros cielos posibles. Lisandro Aristimuño mueve esas sensaciones a través de letras pequeñas, canciones mínimas, detallistas, fulgurantes como una estrella en una noche cerrada. A veces puede ser de cara al cielo, o mirando el mundo alienado a través del visillo de una ventana, celebrando la lluvia y el viento, o acunándose al oído de una melodía tenue y cálida.
El cantautor invita a participar de sus cambiantes estados emocionales, como un viaje por el interior de su canción, que explora lo femenino -los encuentros y las despedidas- a través de ambientes sonoros que fluyen con colores pop, aires folk y programaciones electrónicas.
Gabriel Plaza (diario-la nacion)
|
|