De la misma forma que los isótopos de hidrógeno debidamente combinados alcanzan temperaturas de 1.500º, una crapulenta combinación se hizo notar en la capital el día en que dos caballeros, uno considerado rockero y otro considerado bakala, descubrieron que Las Grecas fueron las primeras riot grrrls españolas.
De este modo, unieron sus fuerzas y sus emepetrés para difundir por el mundo una nueva fe: María San Gil es una punk.