Tocar y escuchar esta música de los jovenes llamada Rock and Roll, caminar cerca de su camino esperando ser elejido para transitarlo. El rock y una buena cascara de pambol.
Gattaca, Wo hu cang long, Dancer in the Dark, Almost Famous, Donnie Darko, Tarantino, High Fidelity y aunque suene jalado las comedias románticas, ¡soy fan!.
Television
Friends, Scrubs, Malcom in the Middle, The Dukes of Hazzard, Knight Rider, Smallville, Entourage, Prison Break, Heroes.
Books
Neuromante, Fundation, The Good Father, Harry Potter (si ya se...), Tinta Roja, Tales of the Vampires (Ann Rice).
Mi nombre es Iván. Tengo 30 años (casi) y durante la década pasada (de los 20 a mis actuales) fuí campeón Mexicano de Magic y finalista, terminé con dificultades de estudiar una licenciatura el IPN, jugué futbol en diferentes niveles y modalidades, normalmente como delantero aunque también fui portero, toqué modestamente la guitarra en un par de bandas y espantoasamente la batería para otra mas. Desarrollé aplicaciones para algunas páginas web y fui atrapado por algunas series de televisión gringas. Escribí, no muy bien, algunos poemas, cuentos y ensayos como: "La bestia que soy" (poema), "Hackeando la felicidad" (discertación) y "Espiral" (cuento). Al momento de escribir estas líneas uso unos tenis rojos para futbol (Nike), unos jeans azul marino (OGGI, creo), una camiseta verde militar del festival cervantino, y unas gafas de pasta Nike transparentes y estoy peinado a la Mohawk, aunque la muchacha que me corta el cabello le llama "a la volcano". Y aunque estas lineas lo sugiera, no soy pretencioso, digamos nada mas, que está es mi descripción Photoshopeada.
Pros don't go around teaching others the really important things for nothing - just to show how smart they they are.
Who I'd like to meet: Don't know who I'd like to meet, but I'm sure I don't whant to meet you if you're more of the same.
Estoy escuchando:
Bandas y músicos, no me agreguen, si me gustan su música yo los agregaré a ustedes.
Bands don't add me, if I like your music, I'll find you.
FORO ALICIA (Av. Cuauhtemoc 91-A Col. Roma) 11 de Diciembre 18:14 hrs NOS LLAMAMOS JESSY BULBO LOS EXPLOSIVOS JOE VOLUME Y LSF SILENCIOS INCOMODOS RODEO (Todas las edades)
Escuha el noticiario, las notas que la locutora no pueda leer bien son las mías, jajajajjaja. Es a las 8pm, tmabién los puedes oir por internet. saludillos
pd: dile a mi papa que me llame, por fa. chau
que onda I wish I was
no psss otra ves yo....jeje
lo que pasa es que en el comment pasado te dije que se podian bajar nuestras rolas y psss que crees?
no se podia ........ uuuups....en fin.....aqui estan otra vez los perfiles en myspace donde puedes bajar casi todo el nuevo disco y otras rolas de otros discos. Tu sabes, lo compartidote que es uno.....
carnal, hay q organizarnos pal jueves, si es posible escribeme pa ver q y como le vamos hacer, ya stoy viendo unos eventos chidos a los q podemos ir. spero q andes chido. saludos. chau
SALUDOS HERMANO! LAMENTO LO DE TU AUTO, PERO ME DA GUSTO VER TU SERENIDAD. TE DEJO UN FRAGMENTO DE CORTAZAR PA Q TE ENTRETENGAS 2 SEGUNDOS. CHAU
INSTRUCCIONES PARA SUBIR UNA ESCALERA
Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega
de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se sitúa un tanto más arriba y más adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquier otra combinación
produciría formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de
trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado
resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en
mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente
superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se la hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegado en esta forma al segundo peldaño, basta repetir
alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.
Un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos. Primero la va arrancar, pero piensa que es una crueldad inútil y se pone de rodillas a su lado y juega alegremente con la flor, a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile, zumba como una abeja, huele su perfume, y finalmente se acuesta debajo de la flor y se duerme envuelto en una gran paz.
La flor piensa: "Es como una flor."
Cortazar.
Vivimos en el tercer mundo desde el sol. Número tres. Nadie
nos dice qué hacer.
La gente que nos enseñó a contar fue muy amable.
Siempre hay tiempo para marcharse.
Si llueve, o tienes paraguas o no lo tienes.
El viento echa a volar tu sombrero.
El sol también sale.
Preferiría que las estrellas no nos descibieran a los demás;
preferiría que lo hiciéramos por nosotros mismos.
Corre delante de tu sombre.
Una hermana que señala al cielo al menos una vez cada década es una buena hermana.
El paisaje está motorizado.
El tren te lleva adonde él va.
Puentes entre agua.
Gentes deambulando por vastas extensiones de cemento,
dirigiéndose al avión.
No olvides el aspecto que tendrá tu sombrero y tus zapatos
cuando no se te pueda encontrar en ninguna parte.
Hasta las palabras que flotan en el aire tienes sombras azules.
Si sabe bien lo comemos.
Caen las hojas. Señala las cosas.
Escoge las cosas apropiadas.
Eh, ¿sabes una cosa? ¿Qué? He aprendido a hablar. Estupendo.
La persona cuya cabeza estaba incompleta rompió a llorar.
¿Qué podía hacer la muñeca al caer? Nada.
Vete a dormir.
Tienes un magnífico aspecto en pantalón corto. Y la bandera
también tiene un gran aspecto.
Todo el mundo gozo d elas explosiones.
Hora de despertar.
Pero será mejor que nos acostumbremos a los sueños.
PRIMERA PARTE:
Había empezado a leer la novela unos días antes, la abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca, se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes.
Esa tarde después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo un cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta, que lo hubiera molestado como a una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara, una y otra vez, el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas. La ilusión novelesca lo ganó casi enseguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba y sentir a la vez que su cabeza descansaba, cómodamente, en el terciopelo del alto respaldo; que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles.
Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían calor y movimiento, fue testigo del encuentro en la ultima cabaña del monte.
CONTINUARÁ...
SEGUNDA PARTE:
Primero, entraba la mujer, recelosa; ahora, llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama, admirablemente restañaba ella, la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de un pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho y dejaba sentir la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas, como un arroyo de serpientes y se sentía que todo estaba decidido desde siempre, hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado, cuartadas, azares, posibles errores; a partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido, el doble espacio despiadado se interrumpía apenas, para que una mano acariciara una mejilla.
CONTINUARÁ...
TERCERA Y ULTIMA PARTE:
Empezaba a anochecer, sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte, desde la senda opuesta, él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto, corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo, la alameda que llevaba a la casa.
Los perros no debían ladrar, y no ladraron; el mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba, subió los tres peldaños del porche y entró; desde la sangre agolpando en sus oídos, le llegaban las palabras de la mujer, primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada, en lo alto dos puertas. Nadie en l primera habitación, nadie en la segunda, la puerta del salón, y entonces el puñal en la mano; la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón, leyendo una novela.
UN PEQUEÑO CUENTO DE JULIO CORTAZAR, ¡ESTA BUENÍSIMO! ¿O NO TE GUSTO?