Desde ahora, desde luego, desde la calle te veo!
Parisina parisién, dedos de alambre te pido la mano.
Amor libre, ¡ni hablar!, monedas a mi sombrero.
Soy un pobre pobretón pero con gran corasón
yo te doy mi sombrero, pero con gran corasón
yo te doi mi cansión!