Yo no sé si la mujer de Santa Claus se llama Mary Christmas o no, pero de lo que sí estoy segurísma de que estas fechas son una posibilidad de amor y comunicación. Mi música pretende tender un puente y oirnos y disfrutarnos y vivirnos y servirnos.
Gracias por confiar en la voz de debajo de mi flequillo. No dejaré de escucharos y de desearos un 2009 cargadérrimo de armonía.