Semanario
DIRECTO A LA YUGULAR
Hechos ocurridos en la Gay Pride Gdl 13/jun/09
A quien corresponda:
Me permito responder a cierto comentario de parte de alguna de las personas ofendidas por el “vocabulario fuera de lugar, vulgar, prosaico e innecesario” en la Marcha de la Diversidad en la Ciudad de Guadalajara el pasado 13 de Junio y en la que según las buenas personas dotadas de moral intachable y escrupulosos oídos, mi participación acalló más de una cimentada conciencia.
Nada diré del abuso de los partidos aprovechándose de la “perrada” jubilosa que atascó las calles para convertirlas en un mar de fiesta y contradicciones, como cada año y en cualquier ciudad del mundo pujante por cimentar derechos ineludibles y profanados por los siglos de abusos y alteraciones históricas. Aún con los candidatos y sus buenas intenciones electoreras y con sus propuestas lívidas, cortas, tendenciosas y escandalosas puestas en flyers, carros alegóricos y “locas” contratadas para realizar propaganda política, a mí, en realidad y en éste país de menores, sin derechos, me vale madre en lo general y en lo particular, cada quien que ponga sus neuronas a remojar en un balde de incertidumbre y de los peores, escoja al mejor.
Con respecto a éste personaje irritable llamado “Superperra” y salido del averno, alimentado por las huestes del infierno y coronado por diademas y coronas de desolación, al cual le debo en cierta manera una vida poco común y amoral, debo decir lo siguiente: Justo en la plaza de la liberación rodeada de grandes instituciones y signos perennes de evolución y desgracia, me atreví a condenar ciertas acciones, mentarle la madre al gobierno y a la Iglesia, vilipendiar y dragar lechos pantanosos hasta hace años intocables e inalterables. Por un lado de la plaza, los palacios de gobierno; monstruo hacedor de injusticia y abusos policíacos en contra de los gays, encandilador del libre pensamiento y regidor de del status quo social y medio formal de la heteronormatividad y coercitivo de la gaydad, encubridor de crímenes y torturas homosexuales y filtro de movimientos antijoteriles.
Por otro lado y detrás de la plaza de la liberación, justo y como risa sarcástica, la burla de nuestros tiempos, la Iglesia, culpando no solo a gays, también a divorciados, madres solteras, métodos anticonceptivos y sólo Dios sabe cuantas faltas escritas con sangre en el martillo de las brujas; el brazo eterno de los príncipes de la Iglesia, torturando, condenando, y haciendo todo lo posible para erradicar la vida social y prohibir la existencia de todo aquello que le desagrada y molesta.
Porque se puede ser creyente y demócrata al mismo tiempo, la historia lo confirma; pero no estoy seguro si se debe ser demócrata, religioso y dignamente gay; poner los talentos en el gobierno es una cosa, pero dar un voto de confianza a las instituciones religiosas, sobretodo las católicas, con la enorme cauda de sangre, provocaciones, extorsiones y procuración de la eternidad, es otra. Libre es cada quien en creer lo os parezca, pues al final sólo se puede decir; “que la fuerza te acompañe”
Hablar correctamente no siempre estandariza lo que correctamente se quiere señalar, ¿Quién dicta lo que es correcto al hablar y lo autoriza? Que tan “vulgar” pude haber sido al señalar lo que con palabras y definiciones domingueras los demás no han podido globalizar, sí mi latín no ha estado a la altura de la pureza de los señores de la corte y tan mal se ha expuesto ante la cámara de los lores, no he de apearme ni presentar disculpa; pues soy de la cámara de los comunes y entre el pinche pueblo como Villa o Zapata, Evita Perón o El Che, me gusta estar, y no está mal ser una malhablada, ni decir lo que uno piensa por más mal que se diga, lo horrendo es escandalizarse. Seguramente había niños y mujeres, fue la excusa, escandalizados por mi horrendo lenguaje, pero divertidos viendo travestís desvestidos, leathers encuerados, sombreros con dildos, hombres desnudos, etc. Lo otro es parte del circo, lo mío son palabrotas que ofenden. Dios bendiga a mi Xóchitl Gálvez por defender a los indígenas a mentadas de madre y en contra del gobierno, en este Estado donde el protocolo es más importante y da definición al contenido y cuando los estándares son apretados y al final el prólogo mismo solo puede intuir y desear articular una buena mentada de madre.
¿Qué y por qué estoy diciendo esto? No soy la paladina de la vilipendiadas, ni las mujeres engañadas, ésa es mi hermana La Supermana, solo me remito a buscar en mi interior y como no se me da la introspección, trato de no engañarme a mi mismo y decir lo que sale del corazón de mi envenenado sistema circulatorio, que en lugar de pan y circo, ahora recibe campañas obsoletas y días para confesarse y comulgar, invitaciones a usar un correcto lenguaje, expiación a nuestra naturaleza y volver virtud lo que siempre ha estado podrido para la generalidad y el Vaticano; que en muchos de los casos representa supervivencia para las minorías. De tal manera que éstas minorias; gays, divorciados, discapacitados, indigenas, enfermos, pobres e incultos; en realidad somos los parias de mayor porcentaje mundial, volviéndonos curiosamente en la mayoria porcentual de los gobiernos, siendo castigados por la normatividad de esa pequeña oligaquía con poder, llamada gobierno democrático e Iglesia Universal.
“Tanto ruido y pocas nueces” ¿Qué tanto le puede importar al gobierno una mentada o muchas de madre? Sí en cada año electorero recibe más insultos que leyes aprobadas, y que decir de la Iglesia, si con una confesión a de salir el pecado. Sí en una plaza concurrida por 20 mil personas 30 se ofendieron y los demás asistentes corearon con enormes pulmones las mentadas; en la balanza de la irreverencia contra las buenas costumbres, es ganancia; peores palabras escuchamos en televisión abierta después de las 11 pm.
Concluyo con algo que me dijeron en la marcha de Gdl después de las escandalosas mentadas de madre y mandadas a la verga: “Se escucha mal, pero has dicho lo que los demás no nos atrevemos a decir, cuatro cuartillas de palabras bonitas, escogidas y electoreras de parte de otros y una buena mentada de madre de parte tuya, equilibra el sabor de lo que sentimos”
Siempre irreverente e infiel, gobernado y católico romano.
Superperra