Dormida entre la hierba ya soñaba con tus manos,
cuando bailaba entre las tumbas sentía tu mirada
y aunque a mi no me crean percibía tu estado,
cuando bebía agua en el manantial te vi a mi lado.
Y a pesar de que me has visto en danzas paganas,
te acercaste y me besaste,
sacudiéndome me despertaste de la hipnosis,
nos largamos hacia el pantano.
Y es que de ti, ay! no sé nada, nada
Y es que no puedo verte a los ojos,
y es que te tengo mucho temor,
En la masacre de la aldea seguías a mi lado,
y me enseñaste el arcoíris que tu habías creado,
me recostaste sobre el alba de unos pasados,
y me enseñaste como cohabitar dentro de un árbol.
Y es que de ti, ay! no sé nada, nada Y es que no puedo verte a los ojos, y es que tengo mucho temor.