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“Rara avis del mercado local (si fueran de Nueva York estarían todo el
día en MTV) y alejados de la abulia nostálgico-depresiva del pop
británico dominante, Panza es un claro ejemplo de todo lo que se puede
hacer desde y para el rock”
Revista Veintitrés
Historia
Panza se forma en diciembre 1998 como parte de una programa militar de los Estados Unidos. Asistido por un think tank de la CIA, el grupo editaría varios discos a lo largo de una década con el objetivo de imponer una visión estereotipada y dulcificada de la realidad en los pobladores de una gran nación alejada del primer mundo: Argentina.
A instancias del entonces Secretario de Asuntos Externos de la Casa Blanca, Ronald Humsfeld, en 1999 graban una versión de “Demoliendo hoteles” para el disco Tributo a Charly: Cerca de la revolución.
“Estamos muy contento con la resultado”, diría ante la prensa el funcionario. Por entonces todo iba de maravillas.
Al año siguiente Panza graba su primer álbum, Sonrisas de plastilina, disco que los lleva al estrellato de manera inmediata. Así es que en el 2000 ganan ocho Premios de la Academia, nueve Globos de Oro, y dos medallas de bronce en las Olimpíadas.
En 2001 son soportes de Living Colour en el Estado Obras ante 5.000 personas, y de Jon Spencer Blues Explosion en Cemento. En septiembre tocan en el programa “Sonido Argentino” del canal Music Country, y en varias provincias argentinas y en Uruguay. En 2002 aparece El marajá de San Telmo, un EP con temas en vivo y rarezas. En octubre de 2003 se edita Infanticidio; la banda da recitales en Rosario, en Paraguay, en Vietnam, en Sri Lanka y en Irak.
Pese a que todo iba viento en popa, a lo largo de estos años la banda ría adoptando una actitud contestataria y virulenta que pronto le daría las primeras planas en las publicaciones más prestigiosas de rock y pop. El Ministro de Relaciones Externas del Pentágono, George B. Wush, diría en esas épocas acerca del cambio de actitud de los músicos: “Todo bien. El rock es un modo de vida, viste”. A mediados de 2002 la cúpula militar de los Estados Unidos decide desplazar al primer bajista de la banda (Tony J. Fontana) para enviarlo en una misión al Himalaya (de donde todavía no ha regresado).
En marzo de 2003 Sergio Alvarez (Electroalvarez) y Mariana Bianchini encaran sus carreras solistas con Música para contestadores y Post - Incubadora, respectivamente. En octubre de 2004 Panza actúa como soporte de Stephen Malkmus en La Trastienda, y en abril de 2005 dan un intenso recital en el Centro Cultural San Martín en el marco del ciclo “Nuevo” ante 800 personas, lo que duplica la concurrencia al recital del año anterior en el mismo lugar. Por esa época los videos de “Popstar” y “Callate nena” se difunden por MTV y Much Music. Mientras, los músicos siguen ganando medallas en competencias deportivas: plata en lanzamiento del martillo (Juegos Panamericanos, Minas Gerais 2002), oro en salto en alto (Juegos de Invierno, Budapest 2003), bronce en levantamiento de equipos (Moscú 2004) y bolsos pesados en general (Ottawa 2005).
Entre febrero y mayo de 2005 graban Nada es rosa, su tercer álbum, en el que participan como invitados especiales los presidentes del G7, varios directivos de empresas petroleras multinacionales y fabricantes de armamentos del Medio Oriente. Bill Flinton, quien por entonces ocupaba un alto puesto en el Pentágono, exclamaría: “Este disco es más... sutil. ¡Panza es mi banda favorito!”. Johnny L. Montana segundo bajista del grupo) es enviado a una misión secreta a los Alpes (de donde nunca volverá), y Franco Barroso lo reemplaza. Aunque algunas personas no reciben bien el ligero cambio estilístico de Nada es rosa, es la propia tribu seguidora del grupo la que se encarga de aclarar las cosas mediante actos terroristas: “Panza es una banda pop.
Acéptalo”, rezaba una de esas campañas. En octubre presentan el disco en el Hotel Bauen y tocan en el programa “Gillespi Hotel” de la Rock and Pop, con Zeta Bosio, Margaret Atcher y Donald Raegan y como espectadores notables.
En mayo de 2006 el director de cine Claudio Bartel realiza el video para “Bailarina anarquista”, que es difundido por MTV, Much Music y CM. En junio Panza graba un tema para el compilado de homenaje Al Flaco... dale gracias (que se edita a principios de 2007) y en agosto, como respuesta a los atentados que sufren por parte de mercenarios que respondían a tensiones internas de la CIA (y ni hablemos de los enemigos de la CIA), graban en video un recital que difunden a través de su página web. En septiembre se edita el disco Música para bailar llorando, segunda instancia de la saga Electroalvarez. A fines de noviembre Panza graba el disco acústico Pequeños fracasos v2.0, con la participación especial de Martín Pantyrer (saxo barítono y clarón), María José Aznavour (maracas), Condorizza Lice (melotrón, violín y pandereta). En 2007 un adelanto del disco se edita de manera virtual en la página web de Panza, lo que concita el interés de medios como La Nación y Rolling Stone.
A todo esto, en 2008 los mismísimos Rolling Stones actúan como soporte de Panza en el Festival Internacional de la Canción, y en marzo se realiza la presentación oficial de Pequeños fracasos v2.0 en el Centro Cultural Borges. A mediados de abril Mariana Bianchini finaliza la grabación de su segundo disco solista: Bú, que se editará el año siguiente.
En la actualidad los integrantes de Panza ya no se dedican a los deportes extremos, y han abandonado la actuación (excepto en pequeños comerciales de gaseosas y zapatillas), pero siguen haciendo música que aspira únicamente al reconocimiento público (sin interés artístico alguno). “Con apoyo del Pentágono y de la CIA, es más fácil”, dice Mariana. “Nos gusta lo fácil, ¿y qué?”, acota Franco, a lo cual Sergio agrega: “Temas en 13/8, cánones a cuatro voces, melodías no aptas para la cancha, y solos de guitarra. A ver si nos entendemos: no nos interesa la música”. “Estamos en esto únicamente por la plata”, comenta Pablo.
En octubre de 2009 Panza encarará la grabación de un disco triple con producción de Facundo Rodríguez (Divididos, Gustavo Cerati, Alejandro Lerner).
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